miércoles, 20 de abril de 2011

The social network

Para los que no lo saben, “The social network” es una película de David Fincher basada en la creación de Facebook. Para los que tampoco lo saben, Facebook es un sitio web para gente con distintas inquietudes. En general, los hombres miran fotos de las chicas que “conocen” el sábado a la noche (para matarse o para pasársela a todos sus amigos), mientras que en el caso de las mujeres, se incluyen tareas tales como mirar fotos de sus ex-compañeras de colegio, en las que se pueden leer comentarios del estilo: “ holaaa nenaa, tanto tiempooo, estas hermooosaaa bolu (ironía al máximo)!!!”, o “hija de put…, estas re flaca (se le suele poner a las más gorditas)” tampoco falta el “cheee, cuando nos juntamos todo 3ro de Naturales a comer un asado?? (pero si nos llevamos como el culo toda la secundaria, pa q nos vamos a juntar ahora?)”.

Presentado Facebook, vamos a la peli, que para eso estamos. Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) es un estudiante de Informática de Harvard (buena oportunidad para explicar que NO estudia “computación”, como dice mi mama y muchos otros, estudia Informática), el cual un día, en su habitación de la facu, luego de ser dejado en libertad de acción por su novia y estando re copete, se pone a analizar sus graves problemas para relacionarse con la gente, sobretodo con los caretas de Harvard, con sus fraternidades y todo ese circo. Es ahí que decide programar, junto con la ayuda de sus amigos, un sitio web que consistiera en publicar fotos de las chicas de la universidad y calificarlas luego según su atractivo físico. ¿Cómo llegamos desde esta idea bastante básica a los 1.500 millones de US$ que cotiza el sitio? No tengo idea, si la tuviese no estaría escribiendo esta crítica ad honorem para nuestros 10 fieles seguidores (seguimos siendo 10, no? si se baja alguno avise viejoo).

La cuestión, como bien dice la tapa de la movie, es que “no haces 500 millones de amigo$ sin ganarte algunos enemigos”, y es aquí donde comienza a ponerse picante la historia. A medida que el sitio dejo de ser un entretenimiento y empezó a dar réditos, comenzaron a aparecer los problemas, en su mayoría de índole legal, como el robo de ideas, la verdadera participación de sus amigos en el proyecto y la aparición de cuervos, tal es el caso del personaje interpretado por Justin Timberlake encarnando a Sean Parker, creador de Napster, un pibe canchero, pinton, ganador, que se las sabe todas. Ahora que lo pienso, hace de Justin Timberlake (era de esperar).

Dato de color: In the real life (“en la vida real” para los que en la escuela no estudiaron el idioma Cordobés) Mark Zuckerberg se convirtió en el millonario más joven de la actualidad. Repasemos rápidamente: en 2003 ingreso a Harvard con “el gran sueño de su vida” de graduarse como Licenciado en Informática, en 2004 creo Facebook, 6 meses después abandono “el gran sueño de su vida”. Cual es la enseñanza?? Se estudia por vocación o pensando en ganar más plata con el titulo? Si te dan 20 palos verdes dejas la facu??? Y mi sueño de niño de ser veterinario??... Buee, yo por lo pronto dejo la carrera a la mierda y apuesto a pegarla con esto, total qué tiene Facebook que no tenga http://www.quepeliculamirar.blogspot.com/??

Calificación: 4 Sebitas


jueves, 31 de marzo de 2011

Boogie Nights

Todos nacemos con un don especial: algunos tienen habilidad en los deportes, otros poseen oído absoluto (como el limonazo de Charly y su increíble anécdota del mi sostenido y el vaso de whisky), a otros las matemáticas no les cuesta e incluso hay quienes son capaces de filosofar horas y horas sin fumarse un churrasco.

Eddie Adams (Mark Whahlberg) tiene con una un tanto particular; nació con una foca muerta entre las piernas. Su tremendo “paquete” (se rumorea que calza más que Carlitos Monzón y el Bamba juntos) le compró su reputación de semental entre las damas, y con esta tremenda ventaja (de aproximadamente 13 pulgadas) por sobre el resto de los mortales (como dijo el Mano santa, ¿Por qué algunos tanto y otros tan poco? Por tu culpa, enano de mierda!!!), el joven Eddie pasa sus felices días trabajando como lavacopas en un club nocturno.

Una noche de tantas, recibe una propuesta (a la que interpreta como indecente) de Jack Horner (Burt Reynolds), quien es en realidad un director de cine porno interesado en Eddie. Al ver que el “dotado” salio corriendo espantado (al grito de: “a mi nadie me va a hacer pasar por el fierrito”) malinterpretando su propuesta, envía a Rollergirl (Heather Graham, una de sus actrices favoritas, la cual se pasa la peli en patines y en bolas) a que lo “atienda” en la cocina. Después de rasparse un poco las rodillas, la Rollergirl sale andando a contarle a Jack que Eddie anda con un Rexona Cobalt en los lompa las 24 hs del día. El viejo director sabe que tiene una mina de oro en sus narices, y rápidamente ubica a Eddie para un casting. Los rumores que se escuchaban por los rincones eran ciertos, y el joven péndulo la termina rompiendo, pasando automáticamente al set de filmación. Al convertirse en actor conoce a mucha gente nueva, se cambia el nombre a Dirk Diggler y comienza una vida de fama, fiestas, premios, sexo y drogas que llevarán a Eddie por un camino que nunca imaginó transitar...

La peli es de 1997 escrita, dirigida y producida por Paul Thomas Anderson y tiene una manada de actorazos: Mark Wahlberg, Burt Reynolds, Julianne Moore, William H. Macy, Don Cheadle, John C. Reilly, Philip Seymour Hoffman (en un papel de gordito tonto y gay que se lleva todos los aplausos) y Heather Graham. Nos muestra la industria del cine porno de fines de los 70 y principios de los 80 mezclando drama, comedia, acción y escenas para nada atp. El personaje de Mark está inspirado en la vida del actor porno John C. Holmes, y fue el papel que catapultó su carrera, mostrando que podía ser más que un rapero barderito totalmente marcado.

Le doy 4 Guiditos, no te la pierdas

 

sábado, 26 de febrero de 2011

The Fighter

En el mes de los oscar, vamos con una de las grandes nominadas.
Micky Ward (Mark Wahlberg, genio total) es un boxeador welter de Lowell, Massachussets. Proviene de una numerosa y humilde familia, con demasiados problemas y muy pocos dientes (entre sus 7 hermanas no completan ni un comedor). Alice Ward (Melissa Leo) es su madre y representante, y su hermanastro Dicky Eklund (Christian Bale, fenómeno) hace las veces de entrenador.
Dicky, quien es conocido como “el orgullo de Lowell” por haber hecho besar la lona al gran Sugar Ray Leonard en una pelea televisada por HBO hace 1000 años, hoy en día esta peor que el Pity. Con menos kilos que dientes, no es ni una sombra de aquel boxeador que alcanzo la gloria por una noche frente a las cámaras. Su adicción al Crack le está tirando a matar, y le hace llegar tarde a todo compromiso que tenga en frente. Sin embargo, Dicky está confiado en su regreso glorioso, el cual será posible gracias al documental que HBO está haciendo sobre su vida. Mientras camina por el pueblo recordándole a todos el gran combate con Sugar Ray (eso fue hace 20 años, Pocholo!!!) y entrena a su hermano, una cámara le hace marca personal (al mejor estilo Ed tv) registrando cada momento.
Mientras tanto, Micky (la esperanza de la flia para salir del barro) no viene muy bien que digamos: perdió 7 peleas seguidas, y se convirtió en el muñeco que le ponen a boxeadores superiores para avanzar en su carrera. Pero todos están confiados en que la siguiente pelea en Atlantic City será su despegue definitivo, especialmente su dejada madre Alice (quien hace peores negocios que el “cabeza” Horacito). Pero llegada la gran noche, el púgil rival cae con una gripe fulminante (tenía las defensas más bajas que el Bubble boy), y los hermanos macana deben decidir si pierden la guita o pelean contra un negro ex convicto que pesa 10 kilos mas que Micky. La idea le suena más kamikaze que tomarse unos copetes con Guido Süller (rotura de ojete inminente), pero su madre y hermano lo convencen de que se fuma al negro en pipa.
Como todos sospechábamos, el negro lo desarma a trompadas (cobró peor que los amigos del mago sin dientes contra Torry e hijo) y lo deja tirado tanto física como anímicamente, hasta el punto de querer tirar la toalla en la carrera (o toballa, según el gran Casero). Allí conoce a Charlene Fleming (Amy Adams) con quien comienza una relación, y quien de a poco empieza a comerle la croqueta para que deje el lastre de su desastrosa madre y su adicto hermanastro y pueda despegar de una vez por todas... (pará Yoko, ya te cargaste a los Beatles, QUE ESTAS BUSCANDO???)
La peli me encantó (tiene 7 nominaciones incluyendo mejor película), esta basada en la historia real de Dick Eklund y Micky Ward y tiene tremendas actuaciones. Mark la rompe como siempre (y está mas groso que en sus épocas de rebeldía en Marky Mark and the Funky Bunch), y Amy Adams y Melissa Leo crean unos personajes enfrentados que se sacan chispas.
Párrafo aparte para el genio Christian Bale, quien nuevamente bajo de peso (parece un adicto posta) para lograr, en mi humilde opinión, el mejor papel de su carrera (se come la peli). Si el domingo 27 no le dan el oscar, me tomo un bondi al norte y prendo fuego la Academia.

Le doy 4 Guiditos, y todos mis votos para Christian. Fuerza Batman, este es tuyo!!

 

jueves, 27 de enero de 2011

Hereafter

Lo tengo que decir. Acá no hay objetividad, para nada. Tengo algo con Clint Eastwood. Me cae bien, demasiado bien. Debe ser el personaje aquel de “Los puentes de Madison”: Robert Kincaid, o que en esa peli, en camiseta, me recuerda a mi abuelo, en verano. No sé. El tema es que una nueva obra  de este viejo multitask (actor, director y, en éste caso, compositor de un tremendo soundtrack) me genera entusiasmo, ganas de verla.
Y aquí está ésta “Hereafter”. Que empieza con un tsunami, que arrasa todo. Tremendamente filmado, como dando lección a los que hacen peliculitas de catástrofes. Que después sigue con dos mellizos de 12 años con una madre alcohólica y drogona y un accidente que se lleva de gira a uno de los pibes. Y ahí, con semejante golpe, se comienza a hacer dura la trama. Más si el momento que elegiste para verla, es un domingo por la tarde.
La historia se centra en cuatro personajes: una periodista (Cécile De France), presentadora de un noticiero, como Mónica Cahen D’Anvers ponele, bueno no, está bastante más buena. Digamos… una Cristina Pérez. Ella sobrevive al tsunami y empieza a tener visiones del más allá.
Los otros tres son: los melli ya mencionados (George y Frankie McLaren) y un psíquico (siempre grosso Matt Damon) bastante acosado por su don (maldición según sus palabras) que le permite comunicarse con los finados.
La trama los va a ir juntando, porque todos tienen una conexión muy fuerte con la muerte (y la vida, obviamente) y  con lo que puede suceder luego de la llegada de la huesuda.
La peli avanza como la camioneta que tenían Emilio y Guille, en “Los Bañeros II”. Sin dejarte en la calle, pero a 20 kilómetros por hora. En un momento te das cuenta de que va una hora y media del film y todavía no pasó “nada”.
Aún así, por más que tenga esos baches, es una buena película, culminando con un mensaje esperanzador. Así que la cuenta queda en positivo, y yo sigo siendo hincha de este “viejo”.

Calificación: 3 Chettis.