Martin Vail, (Ricardo Gere), es un abogado de Chicago, que al mejor estilo Burlando agarra todos los casos que le aseguren salir en Intrusos del Espectáculo y charlar un rato con su amigo Jorge “notequierenituvieja” Rial. En este ocasión se le presenta un caso bastante particular, el chico Aaron (Edward Norton), un monaguillo con una cara de bueno más grande que la de Félix “tunohasganadonada” Chilavert, y un carácter demasiado singular, es acusado de asesinar al Arzobispo de Chicago, un hombre respetado y muy querido en la comunidad. Al muchacho lo encontraron a unos metros del lugar del hecho, con su camisita llena de sangre y más miedo que Beckham con pollera en Fuerte Apache, tenia todas las de perder y un poco mas. Vail no dudo ni un instante en agarrar la defensa de Aaron, ya que aunque le den 170 años en la cárcel de Olmos iba a salir en todos los noticieros por defender al asesino del queridísimo e inmaculado cura…(seguramente en tu mente retorcida estás pensando en el querido Padre de todos los niños Julio Cesar Grassi), pero toda esta “perorata” no iba a ser tan sencilla como parece y a Vail se le empieza a poner peluda la cosa, encima la abogada querellante es una muchacha que tuvo su historia con Ricardo, a la que ha dejado despechada como buen playboy que es. La peli es muyyyy buenaaa, de las mejores que vi en los últimos tiempos, una historia muy original, muy atrapante, se te pasa volando y como si todo esto fuera poco, el papel que hace Edward Norton, (uno de mis 3 actores preferidos), es increíble, y era un nene en esa época, no tiene nada que envidiarle al por aquel entonces simpático y prometedor Adrian Suar en La banda del Golden Rocket. Calificación: 4,6 Sebitas
viernes, 10 de julio de 2009
Las dos caras de la verdad (Primal Fear)
Martin Vail, (Ricardo Gere), es un abogado de Chicago, que al mejor estilo Burlando agarra todos los casos que le aseguren salir en Intrusos del Espectáculo y charlar un rato con su amigo Jorge “notequierenituvieja” Rial. En este ocasión se le presenta un caso bastante particular, el chico Aaron (Edward Norton), un monaguillo con una cara de bueno más grande que la de Félix “tunohasganadonada” Chilavert, y un carácter demasiado singular, es acusado de asesinar al Arzobispo de Chicago, un hombre respetado y muy querido en la comunidad. Al muchacho lo encontraron a unos metros del lugar del hecho, con su camisita llena de sangre y más miedo que Beckham con pollera en Fuerte Apache, tenia todas las de perder y un poco mas. Vail no dudo ni un instante en agarrar la defensa de Aaron, ya que aunque le den 170 años en la cárcel de Olmos iba a salir en todos los noticieros por defender al asesino del queridísimo e inmaculado cura…(seguramente en tu mente retorcida estás pensando en el querido Padre de todos los niños Julio Cesar Grassi), pero toda esta “perorata” no iba a ser tan sencilla como parece y a Vail se le empieza a poner peluda la cosa, encima la abogada querellante es una muchacha que tuvo su historia con Ricardo, a la que ha dejado despechada como buen playboy que es. La peli es muyyyy buenaaa, de las mejores que vi en los últimos tiempos, una historia muy original, muy atrapante, se te pasa volando y como si todo esto fuera poco, el papel que hace Edward Norton, (uno de mis 3 actores preferidos), es increíble, y era un nene en esa época, no tiene nada que envidiarle al por aquel entonces simpático y prometedor Adrian Suar en La banda del Golden Rocket. Calificación: 4,6 Sebitas
domingo, 5 de julio de 2009
Perfume de mujer (clásico)
Charlie Simms (Chris O’Donnell) esta becado en la prestigiosa escuela preparatoria privada Baird (orgullosa de ser “Cuna de Lideres”), y la verdad que le viene al pelo, ya que su familia es muy humilde y no tienen ni para la inscripción. Pero Charlie la tiene bien ganada por su buen desempeño académico y su buena conducta.
Un día, Charlie y su buen cofrade George Willis, Jr. (Philip Seymour Hoffman) observan como 3 compañeros traman algo extraño cerca del estacionamiento del director. ¿Como termina la jodita? Al otro día una gran piñata llena de engrudo (al mejor estilo “Los juegos de
Durante el finde, Charlie tiene una changuita para juntar unos mangos (para poder viajar a su casa en navidad); debe cuidar al Teniente Coronel Frank Slade (Al Pacino), un oficial retirado de la armada que esta mas ciego que un topo. La flia del coronel se raja por el finde, y lo dejan al cuidado de Charlie, ya que el osco Frank además de ciego es un alcohólico de aquellos (se clava un JB atrás del otro el fenómeno).
La sorpresa para Charlie es que, al momento en que la familia de Frank se toma el palo, este le dice que en 5 minutos llega el taxi que los lleva al aeropuerto para ir a New York y disfrutar un fin de semana a todo trapo: el mejor hotel, el mejor vino, la mejor comida... Después de un tire y afloje, el ciego lo convence y ambos emprenden un viaje que jamás olvidaran, donde Charlie descubre varias cosas sobre el Coronel (porque quedo ciego, porque su familia no lo quiere, los verdaderos motivos de su viaje a New York...) y el Coronel ayuda y aconseja a Charlie sobre mujeres (esta todo el día hablando de minas y de sus perfumes) y con su problemon, ya que el director lo esta apretando por el lado de la beca (si no dice quienes fueron le pegan un boleo en el orto), y además su amigazo George es hijo de un benefactor de la escuela (Charlie esta al horno y con la manzana en la boca).
Tremenda peli, Al Pacino gano el oscar por la majestuosa actuación (se come la peli, parece ciego posta; asistió a una escuela para ciegos para el personaje) y hasta se baila el tango “por una cabeza”. El final es buenísimo, con mensaje moral y todo papa!!!
Le doy 4 guiditos y medio, no te la pierdas
jueves, 2 de julio de 2009
La naranja mecanica (clásico)
Alex DeLarge es el líder de un grupo de pibes, a los que llama droogos. Se juntan en un bar que se llama Korova (una especie de Bukowski, con paredes oscuras llenas de obras de arte y frases pintadas) pero no para tomar Speed con vodka, sino “leche plus”. Esto es lácteo más Velocet, Synthemesco y Drencrom (“pero ésto es droga”. Sí, Andino, es droga. No jodas más, Guillermo).
En el bar hacen la previa, a lo único que los saca del aburrimiento, un poco de “ultra violence”. Vestidos con trajes de algodón blanco, borceguíes y sombreritos parecidos a los que usa Peter Doherty, salen a atacar gente.
La primera parte de la peli, es una secuencia de violencia impactante. Agarran a un linyera viejito y borrachín y lo cagan a trompadas. Se enfrentan en un teatro abandonado, con otro grupito que intentaba violar a una mina. Andan a toda velocidad en auto, provocando todo tipo de accidentes, hasta llegar a una casa de campo. Allí, en medio de ambientes flexibles, medio-niveles y muebles de diseño, trompean a un viejo y abusan de su mujer, al ritmo de Singin’ in the rain. Y todo en la misma noche!
Luego de pasar otra vez por el bar lechero y, antes del amanecer, Alex vuelve caminando a su casa. Allí, sólo y en medio de la basura, el mundo parece aún más cruel que en la definición de él mismo.
Nuestro “amigo y humilde narrador” vive con sus padres. Su mamá toma pastillas para dormir y trabaja todo el día en una fábrica. Se ve como la típica víctima del capitalismo. La alienación de la que hablaba Marx parece haberle ganado por goleada.
Alex roba algunas cosas en sus ataques, las cuales van a parar a un cajón de objetos abandonados. No le importan. Este pibe no tiene nada. Sólo sus impulsos y a Beethoven. Ama a Ludwig van, como lo llama.
Un día, sus droogos hartos de su despotismo, le tienden una terrible cama (un poquito más chica que aquella organizada por plantel pincharrata al jefe Astrada). Y al muchacho le revolean catorce años de condena por la cabeza.
Una vez en la cárcel, Alex se hace amigo del cura de la iglesia, lee
Alertado por algunos rumores, DeLarge cree encontrar en el Tratamiento Ludovico, una forma rápida de salir de prisión. El sistema, a cargo del Dr. Brodsky (al parecer, tío de la “bebota” Adriana) “soluciona” los impulsos violentos, generando sensación de muerte a quien los posee. Alex “sólo” tiene que ir al cine. Pero no hay pochoclo. Mira películas violentísimas con los ojos completamente abiertos y con la música a todo volumen. Justamente esto es lo que más lo hiere, sentir dolor al escuchar a su amado Ludwig van.
Al muchacho lo vacían. Lo único que tenía, su amor por la música, se fue. Sus impulsos, lo llevan a la muerte. Parece ausente. No puede elegir.
Esta peli, inspirada en la novela de Anthony Burgess, tiene muchos años. Sin embargo, su influencia continúa vigente. Sepultura acaba de grabar un disco conceptual inspirado en “
Un clásico, y ya.
Calificación: 5 Chettis.
lunes, 29 de junio de 2009
Corpse Bride
La peli comienza pintando una situación clara y bastante típica. Una familia burguesa, vendedora de pescados, muy adinerada, que intenta llegar a una posición de familia tradicional, ascender en la sociedad. Y una familia de la nobleza que necesita conseguir dinero porque, más allá de las apariencias, no tiene un peso. Ambas arreglan el casamiento de sus hijos, con la voluntad de logar sus cometidos.
El burgués Victor es terriblemente tímido, al igual que la noble Victoria. Ambos son soñadores y amables. Quizás se deba a esto, que no tarden en gustarse, luego de conocerse.
El joven vendedor de pescados, arruina el ensayo de bodas. No hay manera de que recuerde los votos que debe hacer, para casarse. El cura, cansado, lo manda a practicarlos, diciéndole que no vuelva hasta que los sepa como el Padre Nuestro.
Ofuscado, se dirige al bosque para encontrar tranquilidad, donde los votos le salen “una pinturita”. El tema es que este pibe tiene tanta suerte, que destraba un maleficio que pesaba sobre una novia muerta. Descendiendo con ella, inmediatamente, al inframundo. Dejando a la pobre Victoria, apenada, esperándolo.
Aquí comienza uno de los aspectos más interesantes. Burton da color al mundo de los muertos. Las relaciones son vivas, vaya paradoja. Todo es alegría.
El mundo de los que aún respiran, por el contrario, es mucho más triste, recuerda al vecindario de “El joven manos de tijera”, por su oscuridad. Las mujeres son trepadoras o dominadas. Nada conmueve. Todo se hace por algún interés. Todo es represión.
Más allá de la locura Burtoniana, es una historia simple (inspirada en un cuento ruso). La brillante música de Danny Elfman (por momentos es un musical) subraya situaciones, divierte.
El director de los pelos parados, se rodea de su habitual grupo de colaboradores: Johnny Depp (sí, ya se, soy el único al que no le produce nada), su mujer Elena Bonham Carter, quienes hacen las voces de los personajes, animados cuadro por cuadro, el ya nombrado Danny.
Muy lindo film, cortito (como debe ser, qué son esos bodrios de tres horas??), simpático y con una muy linda historia de amor, ahhhhhhhh.
Calificación: 3 y ½ Chettis.